Esta mañana he ido a despertar a M. y lo que me he encontrado en la cama ha sido un cacharro con pelos de plástico que se iluminan (no sé describirlo mejor) y van cambiando de colores. He de decir que el cuarto está a oscuras totalmente y esas luces no alumbran nada. Mi cara debía ser un poema, recién despertada y buscando a tientas al niño en la cama, cuando toco toda la cama y me doy cuenta de que no está ahí, me doy la vuelta para buscarloen la cocina o en el cuarto de la madre, veo una sombra que me mira detrás de la puerta y se abalanza sobre mí. Os juro que se me ha parado el corazón dos segundos.
#Tamara